Viajar sola a Nueva York es una experiencia increíble: yo ya viajé sola dos veces a este destino y solo puedo recomendarte vivir esta aventura. Dónde dormir en Nueva York si viajas sola es un punto clave de la organización de tu viaje. Nueva York es, en general, una ciudad segura. Sin embargo, por la noche, hay zonas más recomendadas que otras, sobre todo cuando se viaja sola.
En este artículo, te presento las mejores zonas y opciones para dormir en Nueva York si viajas sola.
¿Es seguro viajar sola a Nueva York?
Al viajar sola, la seguridad es un tema muy importante. Como te decía, viajé sola dos veces a Nueva York y nunca me sentí insegura, ni en la calle, ni viajando en el metro. Sin embargo, como en cualquier ciudad, hay ciertos cuidados que tener. Te dejo otro artículo de mi blog en el que comparto mis mejores consejos para disfrutar de tu viaje con tranquilidad.
Dónde dormir en Nueva York si viajas sola: mejores zonas
Midtown Manhattan (mi recomendación número 1 y dónde me quedé en mi primer viaje):
Es la zona ideal para quedarte ya que es súper céntrica y suele haber movimiento a cualquier hora. Además, pasan diferentes líneas de metro por lo que, moverte tampoco será un problema.
No suele ser la zona más barata, pero es la que más me gusta al viajar sola. Sentirme segura no tiene precio, y prefiero pagar un poco antes que sentirme con miedo.
Entre todas las zonas de Midtown, te recomendaría el barrio del Flatiron Building y de Bryant Park.
En Midtown, también encontramos Times Square. Me quedé en este hotel en mi último viaje. En sí, está bien, pero no es mi zona favorita. Hay muchísimo turismo por la zona, por lo que a cualquier hora, hay mucha gente en la calle. Puede ser algo bueno, pero personalmente, suelo preferir zonas más tranquilas y menos ruidosas.
Estos son algunos hoteles que te recomiendo por la zona, que suelen tener tarifas correctas y están en una zona tranquila:
Upper East Side / Upper West Side
Si buscas una zona más tranquila pero segura, estos dos barrios son para ti. Lo que más me gusta de esos barrios es la posibilidad de pasear, en sus calles llenas de restaurantes y cafés. Son barrios bien comunicados por el metro pero toma en cuenta que son un poco menos céntricos.
No recomendaría quedarse en estos barrios si es tu primer viaje a Nueva York ya que perderás bastante tiempo en transporte. Pero si lo que buscas es dormir en una zona tranquila de la ciudad pero lejos del caos turístico, son opciones perfectas.
Estos son algunos hoteles que te recomiendo por la zona, pero toma en cuenta que suele ser una zona un poco más cara:
Brooklyn:
Sin duda, en mi próximo viaje, quiero quedarme en Brooklyn. Este barrio lleva un buen tiempo desarrollándose, y encontrarás ahí muchos restaurantes, cafés, bibliotecas, museos, expos, mercados…
Dentro de Brooklyn, hay dos zonas que te recomiendo: Williamsburg y Brooklyn Heights. Williamsburg suele ser bastante caro ya que está de moda, pero podrás encontrar hostales a buen precio. Brooklyn Heights es una zona residencial muy cerca de Manhattan y del Puente de Brooklyn.
Ambas zonas tienen metro, lo que te permite moverte sin problema. Los hoteles y hostales suelen ser modernos, con algún concepto diferente.
Es la zona perfecta para quedarte si ya viajaste a Nueva York y pudiste conocer bien Manhattan. Te permitirá conocer otro barrio, un poco menos turístico.
Estos son algunos hoteles que te recomiendo por la zona, pero toma en cuenta que suele ser una zona un poco más cara:
Zonas que evitaría si viajas sola, sobre todo si es la primera vez
En sí, estas zonas no son peligrosas, pero podrían darte una primera mala impresión o no ser las mejores para disfrutar de tu viaje.
Primero, no me quedaría lejos de Manhattan, en barrios como Long Island por ejemplo. Son barrios tranquilos pero muy alejados por lo que pasarás tus días (y presupuesto) en transporte.
Tampoco me quedaría en ciudades cercanas a Nueva York para ahorrar. Vas a ahorrar en alojamiento pero el transporte te puede salir muy caro.
Finalmente, no recomendaría quedarse en otros barrios de Nueva York, que no sean Manhattan y Brooklyn, como el Bronx o el Queens. Son barrios menos turísticos donde por la noche, no me sentiría tan segura.
¿Qué tipo de alojamiento elegir?
Si estás eligiendo dónde dormir en Nueva York si viajas sola, puedes elegir entre quedarte en un hotel, un hostal o un apartamento.
Mi opción favorita al viajar sola a Nueva York es quedarme en un hotel. Suelen tener recepción las 24h por lo que siempre tendré a alguien para ayudarme en caso de ser necesario. Eso me da una sensación de seguridad extra.
Quedarte en un hostal es buena opción si quieres conocer a más personas viajando sola, si el hostal tiene buenos comentarios (sobre todo de viajeros solitarios) y si te ayuda a alcanzar el presupuesto deseado.
Finalmente, no te recomendaría quedarte en un apartamento si es tu primer viaje sola a Nueva York. Sin embargo, si ya conoces la ciudad y sus barrios y te quedas más de 5-6 noches, puede ser una buena opción.
Consejos para tu alojamiento al elegir dónde dormir en Nueva York si viajas sola
Elegir un alojamiento, sea hotel, hostal o apartamento puede ser complicado en esta ciudad porque hay muchísimas opciones, a diferentes presupuestos. Estos son mis consejos para poder elegir:
- Prioriza la ubicación sobre el precio: a veces, por ahorrar 50€, decidimos alejarnos un poco más por ejemplo. Obviamente, todos tenemos un presupuesto máximo, pero una vez en el destino, agradecerás haber pagado un poco más para sentirte más segura.
- Lee las reseñas de viajeros solitarios: en Booking, puedes filtrar para ver primero alojamientos recomendados por viajeros solitarios. Puedes filtrar también los comentarios en cada alojamiento.
- Revisa las estaciones de metro: al seleccionar un alojamiento, verifica la estación de metro más cerca y las líneas de metro que pasan allí. Te permitirá asegurarte que podrás moverte sin problema.
Si estás planeando tu viaje sola a Nueva York y te quedan dudas, puedes escribirme en comentarios o por Instagram. Viajar sola no significa viajar con miedo, sino viajar bien organizada.

Viajar sola a Nueva York
Si leíste más artículos de este blog, o si me sigues en Instagram, seguramente sabes que me gusta viajar sola por el mundo. En esta ocasión, entendiste bien: decidí ir a Nueva York. No es que nadie me podía/quería acompañar, sino que el plan desde el inicio era viajar sola a la Gran Manzana.
En este artículo, te cuento todo de mi experiencia, desde mis miedos antes de viajar, hasta mis consejos para tener la mejor experiencia posible.
Mis miedo al viajar sola a Nueva York
Buscando mi próximo viaje solitario a finales de 2023, empecé a buscar vuelos, sin tener un destino en mente. Estaba viendo reportajes en la tele cuando de repente, sale uno sobre el festejo de Año Nuevo en Nueva York. Fue cuando sentí la necesidad de viajar a esta ciudad en invierno. Ya sé, ¡así de fácil es convencerme de viajar!
Empecé a opciones de vuelos y no lo podía creer. Había ofertas para viajar de Barcelona a Nueva York, en vuelo directo, ida y vuelta, por menos de 280€ con Level. En este instante, pedí mis vacaciones y compré los vuelos.
Todos conocemos Nueva York, aunque sea solamente por las películas: me imaginé caminar por la Quinta Avenida, al lado del Empire State Building o en el Puente de Brooklyn al atardecer. Pero empecé a pensar también en seguridad, me imaginé perdida en el metro o paseando por las calles buscando mi camino.
Temía sentirme incomoda, imaginándome a mí comiendo en un restaurante sola, en medio de mesas de grupos de amigos riendo y preguntándose por qué no estaba acompañada.
Si te cuento todo eso, es porque es lo que pasa por mi cabeza cada vez que me arriesgo a viajar sola. Sé que puede darme mucho miedo y despertar mis inseguridades, pero también sé cuánto lo disfruto, lo mucho que aprendo al hacerlo y la sonrisa con la que me levanto cada mañana.
Así que, si tú también decides viajar solo/a a Nueva York, no te preocupes. Esos miedos iniciales son normales, acéptalos y planifica para viajar lo más tranquilo/a posible.
Mi experiencia al viajar sola a Nueva York
Finalmente llegó el día: me subí al avión con destino a Nueva York. Estaba estresada pero emocionadísima.
Gracias a las búsquedas que había hecho antes de viajar, no me encontré con ninguna (mala) sorpresa. Sí, en Nueva York hay mucha gente en situación de precariedad en la calle, pero jamás me sentí en inseguridad durante el día. Por la noche, puedes encontrarte con más personas con una realidad complicada, pero si te quedas en zonas turísticas, no hay mayor problema.
Esta ciudad es, según mi opinión, una muy buena opción para un viaje en solitario. Hay mil cosas que ver y hacer, así que es casi imposible aburrirse o quedarse sin plan.
Además, por su ritmo, hay mucha gente comiendo sola en restaurantes, por lo que nunca me sentí incomoda.
Por otro lado, descubrí que al estar por mi cuenta, la gente se acercaba mucho más fácilmente a mi. De hecho, como me veían quedarme en algunos lugares para tomar fotos, varias personas me venían a pedir ayuda para tomarles una. Sí sí, me volví la fotógrafa oficial para muchos: familias, viajeros solitarios como yo, parejas… Y obvio, aproveché para pedirles fotos también.
En resumen, como siempre me pasa, al llegar al destino, se me fueron los miedos y pude disfrutar de esta experiencia. De hecho, diría que, hasta la fecha, fue mi mejor viaje solitario. Me ayudó a entenderme aún mejor, a pasar tiempo conmigo y a aceptar mis pensamientos.
Mis consejos
Al viajar sola a Nueva York, sabía que tenía que hacer planes para poder disfrutar de este destino y no estresarme demasiado.
Mi plan de teléfono actual no incluía roaming en Estados Unidos, así que tuve que comprar una eSIM de Holafly para tener internet ilimitado en mi destino. Es un servicio que ya usé en Canadá y Japón, y sé que funciona perfectamente.
Mi segunda recomendación es investigar los diferentes barrios de la ciudad, en cuanto a conectividad (metro, bus…) y seguridad para elegir la mejor opción para ti.
En el caso de Nueva York, sabemos que, como toda ciudad grande, puede haber problemas de seguridad, sobre todo de noche. Investigué varias opciones y descubrí que, siguiendo los consejos habituales (cuidar tus pertenencias en todo momento o tener más cuidado al regresar de noche caminando, por ejemplo), la mayor parte del centro de Manhattan es bastante segura.
Busqué opciones y encontré un hotel por la zona del Flatiron building. Es una zona más tranquila que Times Square por ejemplo, pero muy céntrica, muy bien comunicada (pasan las líneas de metro principales) y a buen precio. Te dejo el hotel que reservé por si lo necesitas. Sino, te dejo un artículo completo de dónde dormir en Nueva York si viajas sola.
Otro consejo que puede ser útil es tener un presupuesto especial para taxi. En general, me gusta ir como local, tomando transporte público y ahorrando. Sin embargo, al viajar sola, siempre tengo un presupuesto extra para taxis en caso de necesidad.
Por ejemplo, mi vuelo llegó al aeropuerto JFK a las 10 de la noche. Luego de pasar seguridad e inmigración, salí rumbo a la ciudad cerca de las 11 de la noche. Sola, después de un vuelo de 8 horas y un cambio de horario de 6 horas, preferí tomar un taxi. Podría haber llegado en metro, pero todavía no conocía cuan seguro es el metro de Nueva York y menos de noche. Fue caro (unos 80€) pero valió la pena no estresarme en mis primeros minutos de viaje. De igual manera, puedo usar este presupuesto extra si llego a perderme en un barrio donde no pasa el metro o donde no me siento segura. Es mi puerta de salida de emergencia.
Finalmente, mi último consejo es investigar los atractivos turísticos y tener una idea de ruta. Es bueno tener flexibilidad y poder ajustar tu itinerario para quedarte más en lugares que te gustaron, pero para tu tranquilidad, es importante que tengas ideas en mente. Además, recuerda que en la mayor parte de los destinos, hay museos que reservar con anticipación. Así que, un poco de planificación te ayudará.
Espero que mi experiencia te sea útil. No dudes en hacer preguntas en comentarios si algo no te quedó claro y regresa a contarnos tu experiencia.
High Line de Nueva York: qué ver en este parque público único
Sin importar la temporada, no puedes perderte la High Line de Nueva York. Es una visita que hago en cada viaje y te puedo decir que vale la pena, con sol, lluvia o incluso nieve.
Este parque elevado se ha convertido en un imprescindible tanto para turistas como para locales. En este artículo, te contaré su historia, lo que puedes ver durante tu recorrido y todos los datos prácticos para disfrutar al máximo de este increíble lugar.
Historia de la High Line de Nueva York
La High Line tiene una historia fascinante, especialmente porque estuvo a punto de ser destruida por completo. Hoy en día, es uno de los espacios más visitados de la Gran Manzana, pero su origen fue muy diferente.
Hasta los años 1930, los trenes de carga que transportaban productos como carne, leche, frutas y verduras circulaban a nivel de calle, lo que representaba un gran peligro para los peatones. De hecho, la Avenida 10 era conocida como la “Avenida de la Muerte” debido a los numerosos accidentes, con un total de 540 muertes registradas sólo en 1910.
A pesar de varios intentos por mejorar la seguridad, como asignar a hombres a caballo para proteger a los peatones, el problema persistía. Finalmente, en 1933, se inauguró la High Line, una línea ferroviaria elevada diseñada como parte de un plan de urbanización para eliminar los trenes a nivel de calle. En ese entonces, la línea se conocía como la «Línea Elevada del Oeste» (West Side Elevated Line).
Esta vía atravesaba edificios y conectaba directamente con fábricas, agilizando el transporte de mercancías y reduciendo los riesgos para la población. Sin embargo, a partir de la década de 1960, el uso de la High Line disminuyó considerablemente, y varias secciones fueron demolidas. En los años 1980, incluso se planeó su demolición total, respaldada por los habitantes de la zona que consideraban la estructura un horror.
El renacimiento de la High Line comenzó en 2003, cuando la asociación Friends of the High Line organizó un concurso internacional de ideas para revitalizar el espacio. Entre más de 720 propuestas recibidas de 36 países, se eligió la creación de un parque elevado. La primera sección abrió al público en 2009, seguida por dos más en 2012 y 2014.
Hoy, la High Line es un parque de 2,33 km de longitud con más de 500 especies de plantas y árboles. Es un espacio que combina naturaleza, arte y vistas únicas, convirtiéndose en un imprescindible en Nueva York.
Cómo visitar este parque
La High Line de Nueva York cuenta con múltiples accesos distribuidos a lo largo de su recorrido. En mi primera visita, tuve que caminar abajo de la High Line en búsqueda de un acceso (la yo del pasado no era tan organizada al momento de viajar) así que, para que no te pase lo mismo, te dejo aquí un mapa con todos los puntos de entrada.
Las entradas con elevadores están marcadas en verde, mientras que las escaleras sin acceso para personas con movilidad reducida están en amarillo. Los principales puntos de interés están señalados en rojo (los desarrollo más abajo).
Los horarios de apertura varían según la temporada:
- Del 1 de diciembre al 31 de marzo: de 7:00 a 20:00.
- Del 1 de abril al 30 de noviembre: de 7:00 a 22:00.
El acceso es gratuito, pero puedes optar por visitas guiadas si deseas aprender más sobre la historia y el diseño del parque. El parque acepta donaciones para ayudar a su mantenimiento.
Por otro lado, según la temporada, se organizan eventos y exposiciones temporales. Consulta la programación actualizada en la página oficial.
Para preservar este espacio, se han establecido normas como:
- Prohibido fumar, consumir alcohol (excepto en áreas designadas), andar en bicicleta o usar monopatines.
- No caminar fuera de los senderos señalados ni recoger plantas o flores.
- No se permite el acceso a mascotas, excepto perros de asistencia.
Qué ver en la High Line de Nueva York
Recorrer la High Line de principio a fin es la mejor manera de descubrir todo lo que ofrece este espacio único. Aquí tienes los puntos más destacados que no te puedes perder:
Fundación Tiffany & Co: Aquí se encontraba la sección más al sur de la línea, destruida en los años 1980.
Pasaje calle 14: A partir del atardecer, se proyectan videos de arte y producciones audiovisuales del High Line Channel.
Diller – von Furstenberg Sundeck & Water Feature: Una zona refrescante con un espejo de agua para mojarse los pies durante los meses de calor.
Pasaje Chelsea Market: La línea atraviesa este icónico mercado, que antiguamente fue la fábrica donde se inventó la galleta Oreo.
Northern Spur Preserve: Una sección donde se preserva la flora original de la High Line.
10th Avenue Square & Overlook: Un anfiteatro al aire libre con vistas panorámicas de la ciudad (accesible a personas con movilidad reducida).
Chelsea Thicket: Aquí se pueden observar las vías originales del tren.
22nd Street Seating Steps: Un espacio ideal para descansar, hacer un picnic o simplemente disfrutar del ambiente.
The Spur y The Plinth: Esta última sección se convirtió en un espacio de reunión con exposiciones de arte monumental.
Además, en los extremos norte y sur encontrarás dos de los mayores atractivos asociados a la High Line de Nueva York:
Extremo Sur: Little Island.
Este parque flotante, construido sobre antiguos muelles, es un oasis urbano lleno de eventos y actividades gratis según la temporada.
Extremo Norte: Hudson Yards y The Vessel.
Hudson Yards es un moderno barrio que incluye un centro comercial donde encontrarás el mirador The Edge. Además, no te pierdas la estructura The Vessel, inspirada en los panales de abeja. Aunque The Vessel estuvo cerrado por varios años, recientemente reabrió sus puertas al público. Es sin duda una de mis experiencias favoritas de Nueva York ya que este edificio siempre me impresionó. Reserva tu entrada en línea.
¿Qué es lo que más te gustaría hacer en la High Line? ¿Ya la visitaste o la tienes en tu lista?
Asistir a un rodaje en Nueva York, mi experiencia
¿Alguna vez soñaste con sumergirte en el emocionante mundo detrás de cámaras de programas de tele? Bueno, prepárate a vivir una experiencia única.
En el corazón de la Gran Manzana, en los estudios llenos de luces y cámaras, este viaje me llevó a descubrir lo que no se suele ver en la televisión, siendo parte de la audiencia de uno de los talk shows más famosos del país. En este artículo, te dejo toda la información para que puedas vivir esta experiencia también.
¿Cómo ser parte de la audiencia?
Al momento de viajar por segunda vez a Nueva York, decidí buscar actividades fuera de los circuitos turísticos normales. Bueno, si leíste varios artículos de este blog, seguramente ya sabes que es algo que suelo hacer.
Empecé a ver opciones de ir a miradores, parques, museos… pero Nueva York es una ciudad cara cuando hablamos de atractivos turísticos. Buscando ideas, pensé en asistir a un rodaje de programa de televisión. Lo hice una vez en Francia y fue una experiencia única. Además, es totalmente gratis.
Mi sueño era asistir al show de The Tonight Show Starring Jimmy Fallon entonces me puse a investigar y descubrí una página especializada en la que puedes reservar tu entrada para varios talk shows como: The Daily Show, The Kellky Clarkson Show o Late Night with Seth Meyers entre otros.
Para poder solicitar una o varias entradas, solamente tienes que crear una cuenta gratis e inscribirte al show que quieres, el día y a la hora que te vaya bien. Suelen sacar las fechas con un mes de anticipación pero cuidado, hay shows (como el de Jimmy Fallon) que se llenan en segundos. Al elegir fecha y hora de un programa, podrás tener varias opciones:
Registration closed: llegaste demasiado tarde, no te puedes registrar para esta hora.
Join waitlist: no te pueden asegurar tu lugar, pero entrando en la lista de espera, si alguien cancela te podrán confirmar.
Request tickets: tendrás que llenar los datos para solicitar tu entrada. Cuidado, no te asegura el lugar. Te confirmarán en unos días tu entrada.
El día del rodaje en Nueva York
Desgraciadamente, no me dieron ticket para ir al programa de Jimmy Fallon (por algo tendré que regresar a Nueva York) pero tuve la suerte de poder ir a The Drew Barrymore Show.
Me citaron a las 9 en los estudios de grabación de CBS, situados en el centro de Manhattan, a 15 minutos de mi hotel. Por supuesto, llegué a las 8 ya que estaba súper emocionada y no me quería perder ni un minuto de la experiencia.
Después de esperar afuera que abran las puertas, me revisaron mi boleto y pude entrar. Tuve que pasar por una seguridad parecida a la de los aeropuertos, para la seguridad de todos. Después, me llevaron a una sala de espera donde había agua y snacks. Me dieron un documento que firmar para autorizar el uso de mi imagen. Porqué obvio, si eres parte de la audiencia de un show, ¡puede ser que salgas en la tele!
Después de esta sala, nos prohibieron hacer uso de nuestros teléfonos por lo que… ¡solo me quedan recuerdos en la cabeza! A las 10 de la mañana, nos llevaron al estudio de grabación y nos repartieron por toda la sala. Fue cuando salió un chico súper amable a hablarnos: el regidor, encargado de darnos ánimo y de gestionar los aplausos para que concuerde con el programa. Empezó a hacer preguntas a algunas personas del público y juegos.
La grabación duró un poco más de una hora y se compuso de varias secuencias (unas 6): una entrevista de Lucy Hale, actriz de Pretty Little Liars, una escena donde Drew maquilló a 3 chicas de la audiencia para promocionar su marca de maquillaje, una sesión de últimas noticias del cine…
Me impactó mucho el profesionalismo de todos. El programa no es en directo, sino que se graban las secuencias. Sin embargo, estaban trabajando con las condiciones del directo ya que no se tuvo que volver a grabar ninguna escena.
Consejos para participar en un rodaje en Nueva York:
- Si quieres ir a un programa en especial, te recomiendo empezar a ver si salieron las entradas cuanto antes. Si no salieron todavía, ponte un recordatorio y entra en la página diariamente para verificarlo.
- Te cuento mi experiencia con la página de 1iota, pero sé que existen más. Sin embargo, hay también páginas falsas. Que no te engañen: NUNCA te pedirán pagar para participar, ser parte de la audiencia de un programa de televisión siempre es gratis.
- Una vez hayas solicitado tu boleto, revisa a diario si te aceptaron o no ya que, una vez que te acepten, tendrás que volver a confirmar tu asistencia.
- Revisa tu boleto el día anterior ya que puede haber cambio de horario de último minuto.
- Lleva tu entrada impresa.
- Aún con tu boleto, para muchos shows, tu asistencia no es 100% confirmada ya que suelen confirmar a más personas, para evitar tener asientos libres en caso de que alguien no vaya. Llega al lugar con anticipación (una media hora antes de la hora prevista suele ser suficiente).
- Recomiendo que vivas esta experiencia solamente si tienes un buen nivel de inglés. Es importante que puedas entender las reglas que te darán en el lugar. También, recuerda que verás un programa 100% en ese idioma (y sin subtítulos) entonces, debes poder entenderlo bien.
Sensaciones de viaje: el frío de Chicago
Hoy te presento el primer artículo de una serie de artículos un poco diferentes, fuera de los consejos de viaje que suelo dar en este blog. Te dejo el relato de una sensación de viaje: el frío de Chicago. Hoy decidí hablarte de lo que no se habla durante un viaje, pero que se vive, sensaciones que hacen tan único cada viaje.
El frío de Chicago
Lo conté en un artículo de este blog (que de hecho, es EL artículo más leído y uno de mis favoritos): mi primer viaje a Chicago fue en invierno, entre Navidad y Año Nuevo. En esa época, vivía en México y al buscar un destino para las vacaciones, encontré vuelos baratos a la tercera ciudad más poblada de Estados Unidos. Lo que no sabía, es que Chicago está muy al Norte, al lado del Lago Michigan y que es conocida como « La Ciudad de los Vientos » (por algo será…).
Una vez comprado el vuelo, reservo el hotel y me pongo a buscar atractivos, lugares por conocer, bares y restaurantes… Fue cuando descubrí las temperaturas promedias en Chicago en invierno y… ¡vaya sorpresa! En diciembre/enero, las temperaturas suelen estar entre 5 y -15 grados.
Tampoco me preocupé mucho: el pueblo donde crecí en Francia es bastante frío en invierno, suele nevar varias veces y las temperaturas alcanzan unos -5 grados fácilmente. Todos dicen: -5 o -15 se siente igual, ¿verdad?
Entonces me preparo con ropa térmica, abrigo de ski, guantes, gorra, bufanda… y a viajar.
No voy a dejarte con la duda más tiempo: durante este viaje, tuve una sensación de frío como nunca había tenido. Al llegar, sentí que hacía bastante frío pero planeé días de visita de museos, entonces no sufrí tanto. Sin embargo, el tercer día del viaje, desperté en una ciudad blanca, había nevado toda la noche. Fue una sensación mágica: ver una ciudad totalmente cambiada, congelada, donde parece que paró el tiempo.
Ese día, las temperaturas bajaron a -21 grados. Y créeme: -21 es muy diferente de -5. Desde el centro de Chicago, decidí ir a visitar un parque (que buena idea ¿no?). Según Google Maps, estaba a 25 minutos caminando lo cual, para mi que me gusta caminar cuando viajo, no es nada. Entonces decido ir caminando y elijo el camino que sigue el Lago Michigan para tener las mejores vistas durante el camino (otra buena idea…).
A los pocos minutos de caminar, empecé a sentir literalmente que mis huesos se estaban congelando. No te hablo de tener frío, te hablo de sentir tus huesos y el frío entrar por cada rincón de tu piel hasta el hueso. En mi cara, el viento frío de Chicago me congelaba las mejillas y sentí mi cabello más duro, congelándose.
Hacía sol a pesar de todo, entonces imagíname: gorro, bufanda arriba de la nariz para poder calentarme con la respiración y que no tenga piel sin ropa y gafas de sol. Hubo un momento cuando respiré más fuerte y se me llenaron las gafas de vaho. Después de unos segundos, vi que no se iba el vaho entonces decidí quitarme las gafas para quitarlo y… ¡sorpresa! El vaho de mi respiración se había congelado en mi gafas, ¡literalmente!
Al final, no lamento para nada haber viajado a Chicago en esas fechas. El frío hizo este viaje tan único, tan memorable. No por nada, Chicago es mi ciudad favorita de Estados Unidos, a la que podría volver en cualquier temporada (y de hecho, volví en primavera). Hay que viajar preparado para el frío pero ver la ciudad nevada, vivir sensaciones desconocidas y poder recordarlo y contarlo no tiene precio.
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Chicago en primavera: mi experiencia
Después de ir en invierno, te cuento mi experiencia de viajar a Chicago en primavera.
Como te lo conté en otro artículo, mi primera experiencia en Chicago fue en pleno invierno, con temperatura hasta -21º. Aún así, disfruté mucho de la ciudad y tenía ganas de volver, en otra temporada.
Como toda ciudad con clima extremo, Chicago cambia mucho según la fecha. En este artículo, te hablo de mi experiencia, viajando a Chicago en primavera.
Mi experiencia
Cuando regresé a Chicago, durante el mes de mayo, tenía muchas ganas de poder caminar en la ciudad. En pleno invierno, si bien me encantó, no pude caminar mucho y tenía que tomar transporte público para ir de un punto a otro.
Me alojé en el mismo hotel, el Inn of Chicago, un hotel perfecto por su ubicación que se encuentra en renovación hasta Julio 2023.
En primavera, la ciudad cambia muchísimo. Primero, hay mucho más gente afuera, haciendo ejercicio, caminando o simplemente disfrutando de los días de sol. Incluso, vi gente disfrutando de la playa que ofrece la ciudad al borde de los lagos.
Diría también que yo me sentí diferente. Si bien en invierno tenía ganas de conocer toda la ciudad, en primavera tuve ganas de tomar mi tiempo, de perderme en las calles, de encerrarme menos en museos…
Qué hacer en Chicago en primavera
Tomar un crucero
¡No me lo podía creer! El río, que había visto totalmente congelado unos meses antes, era el lugar perfecto para tomar un crucero y descubrir los edificios más emblemáticos de la ciudad de otra manera. Es una actividad que recomiendo mucho sobre todo en primavera, cuando todavía no hace tanto calor y que la cantidad de turistas es más baja.
Aventuras por el lago
Además de tomar un mini crucero, puedes realizar muchas actividades en el lago y el río. Por ejemplo, es posible alquilar una bicicleta para ir desde el centro hasta el Lincoln Park. Es un paseo no tan largo, que vas a disfrutar mucho en esta temporada.
Por otra parte, existen empresas que te pueden alquilar kayak para un momento con más adrenalina.
Conocer Chicago en primavera desde las alturas
En primavera, con la llegada del calor, abren de nuevo las terrazas (rooftop bars). Existen muchas opciones para todos los presupuestos y es una buena manera de pasar un buen momento disfrutando de una vista única. Suelen estar en la última planta de diferentes hoteles de la ciudad.
En particular, me gusta el VU rooftbar. Ofrece una vista increíble y, si vas de noche, no te pierdas sus cocteles caseros. Tiene también una amplia carta de platos (snacks, ensaladas, hamburguesas). Además, si salir de noche no es lo tuyo, ofrecen brunch.
Cuidado: son lugares que se llenan mucho así que, no olvides reservar una mesa para no quedarte sin opciones.
Y si no alcanzas lugares, puedes ir a mi bar favorito de Chicago, aunque no ofrece terraza.
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Viajar a Chicago en invierno, mi experiencia
Chicago tiene un clima muy extremo. ¿Será buena idea viajar a Chicago en invierno? Te cuento mi experiencia.
Mi experiencia: Chicago en invierno
Hace unos años, buscaba un destino adonde viajar para Navidad. Vivía en México, entonces estaba viendo vuelos para ir a cualquier ciudad de América: Bogotá, La Habana, Miami, Panamá… De repente, y a pesar de ser fechas de alta demanda, encontré un vuelo súper barato para Chicago. Lo compré sin pensarlo dos veces.
Recuerdo haber pensado, muy emocionada, que seguramente me tocaría temperaturas cerca de 0ºC y quizás nieve, como se ve en la película Mi pobre angelito/Solo en Casa (Home Alone).
A las pocas semanas, fue momento de viajar. Sin duda, la experiencia empezó antes el aterrizaje. Pude observar la ciudad desde el avión y ver sus edificios impresionantes.
Llegué de noche, así que decidí tomar el metro e ir directo al hotel. Mi sorpresa fue que, al salir de la estación, me estaba congelando… ¡literalmente!
En mi pueblo de Francia hace mucho frío y pasamos los inviernos con nieve, pero las temperaturas nunca están por debajo de -10ºC. La noche de mi llegada, la temperatura en Chicago era de… ¡-21ºC!
Al día siguiente, fui a conocer el centro, todavía con temperaturas por debajo de los -20ºC. A partir de ahí, mi experiencia de viaje se volvió mágica. Bien calentita, con abrigo enorme, bufanda, guantes, calcetines gruesas y gorro, descubrí una ciudad congelada como en las películas.
Si hoy te cuento esta historia, es porque antes de viajar, muchos amigos me dijeron que no iba a disfrutar del viaje por tanto frío. Hasta llegué a pensar que no era buena idea.
La verdad, es que fue todo lo contrario. Seguramente, no visité tantos lugares como lo hubiera hecho en primavera o verano, pero la experiencia fue única, entre lo que vi de esta ciudad increíble, el frío que sentí y las fotos que pude tomar.
Consejos para visitar Chicago en invierno
Si tomas la decisión (un poco loca pero que vale la pena) de viajar a Chicago en invierno, eso es lo que debes de saber:
- Prepara bien tu maleta: es importante que estés bien protegido contra el frío ya que, como te conté, es bastante extremo. En mi caso, viajé con un abrigo de los que uso para esquiar, suéteres térmicos, leggings térmicos de los que se ponen por debajo de los jeans, bufanda, guantes (OBLIGATORIOS), gorro y calcetines gruesas. Además, botas calentitas son más que recomendable. Aún así, te prometo que sentí el frío. También, te recomiendo viajar con lentes de sol ya que la luminosidad en caso de encontrar nieve puede ser molesta.
- Preve un presupuesto para bebidas calientes: es la manera más rápida de poder calentarte. En mi caso, tomé varios cafés o tés en un solo día y sí, es un presupuesto bastante grande.
- Haz tu itinerario: como el frío es un poco extremo, te recomiendo preparar las visitas que quieres realizar para que durante el día, tengas momentos afuera y momentos en museos por ejemplo, para no quedarte todo el día en la calle.
- Aprovecha las actividades temporales: como todas las ciudades grandes, Chicago tiene eventos de temporada. ¿Lo mejor que puedes en invierno? Patinar en la pista de hielo que montan en el centro (The Loop). Si vienes con tus patines, la entrada y el uso de las instalaciones es totalmente gratis. Sino, solo pagas la renta de equipo. Es un precio único, por tiempo ilimitado.
Para mi, viajar a Chicago en invierno es una experiencia única. No lo dudes más, yo lo volvería a hacer mil veces. Espero que esas fotos te convenzan. Y si prefieres viajar en primavera, te dejo este otro artículo.
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Cataratas del Niágara, mi experiencia
¿Dónde están las Cataratas del Niágara y cómo llegar?
Las Cataratas del Niágara están ubicadas a la frontera entre Canadá y Estados Unidos. Existen entonces dos posibilidades de conocerlas. En mi caso, fui a la parte canadiense, que tiene la fama de ofrecer las mejores vistas.
Llegar a Niagara desde Toronto es muy fácil pero, si vas en transporte público como lo hice yo, hay que tener cuidado porque existen 2 destinos: Niagara Falls y Niagara-on-the-lake. Este segundo destino es un pueblo bonito pero a unos 15 minutos en coche de las cataratas.
Hay dos compañías que te pueden llevar desde Toronto: Megabus y Flixbus. Los precios son similares (menos de $20CAD por trayecto) y proponen diferentes horarios.
Y listo, en menos de 2h, ¡estaba en Niagara Falls!
¿Qué hacer en las Cataratas del Niágara?
Existe un montón de actividades que realizar una vez en Niagara Falls, para todas edades y todos los gustos: barco para acercarte a las cataratas, tirolesa, restaurante en punto alto, casinos…
Yo elegí hacer dos actividades. Primero, me subí al Voyage to the Falls. Es el barco que te permite acercarte a las cataratas desde el lado canadiense. Es un espectáculo que vivir, porque además de tener otra vista del sitio, usarás todos tus sentidos. Eso si, si hace frío no lo recomiendo ya que, aunque te pongas el poncho para protegerte, acabará mojado.
Después, decidí vivir el Journey Behind the Falls. En esta experiencia, te toca pasar por debajo de la cascada principal y bajar al lado de ésta. No me gustó mucho pasar por debajo porque al final, caminas por un túnel muy ruidoso y en los dos puntos de vista, solamente ves una cantidad enorme de agua caer. Pero el punto de vista ubicado al lado de la cascada es único e increíble.
Solamente hice estas dos atracciones porque son bastante caras. Por ejemplo, cuando viaje en octubre 2022, Voyage to the Falls costaba $32,75CAD + tax por adulto y Journey Behind the Falls $23,50CAD + tax por adulto.
¿Dónde dormir?
Para tener la mejor experiencia posible, recomiendo mucho pasar una noche en Niagara Falls. Existen varios hoteles que ofrecen habitaciones con vistas. Lo mejor, es elegir uno que tenga vista a las dos cataratas (americana y canadiense) para tener el mejor espectáculo.
Yo reservé una habitación en el hotel The Oakes Hotel Overlooking the Falls y tuve la suerte de tener una habitación en la planta 18. Por la noche, encienden las cataratas y, según la temporada, te puede tocar fuegos artificiales.
Luego, toca despertar temprano para no perderse el amanecer sobre las cataratas, un momento totalmente mágico.
El presupuesto para dormir en una habitación con buenas vistas es de mínimo unos $150-200 CAD, obviamente dependiendo de la temporada. Y bueno, existen hoteles de lujo mucho más caros.
Conclusiones
Si estás por esta zona de Canadá o de Estados Unidos, no te lo puedes perder. Tengo que decir que lloré cuando llegué, porque el sitio es realmente espectacular.
Dependiendo de tu presupuesto, puedes planear más o menos actividades. Lo bueno es que, al lado de las cataratas, hay una zona de restaurante y recreación muy grande, así que, si viajas con poco presupuesto, encontrarás varias opciones.
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Documentos para viajar a Estados Unidos
Tener los documentos necesarios listos es la primera regla para poder viajar a cualquier país, incluyendo a Estados Unidos. En este artículo, te presento lo que necesitas presentar para viajar a este destino en tiempos de pandemia. Sin embargo, está sujeto a cambios y te recomiendo comprobarlo en las páginas oficiales de gobierno y de embajadas.
Viajar en tiempos de Covid
Hace unos días, salió la noticia que, desgraciadamente, muchos estábamos esperando: Estados Unidos empezó a pedir una prueba COVID desde el 26 de enero 2021 y hasta nuevo aviso a todos los viajeros que llegan al país en avión.
Deberá ser realizada en las 72hrs antes del vuelo y tiene que ser una prueba viral (NAAT o prueba de antígenos). Si sale negativa, puedes viajar sin problema. Si pasaste la enfermedad en los últimos 3 meses, es muy probable que salga positiva. En este caso, necesitarás también una carta del médico certificando tu estado para viajar.
Todos los viajeros, a partir de los 2 años, deben de presentar este test llegando del extranjero, sin importar el estado de vacunación. Los viajeros que solamente tienen escala en Estados Unidos teniendo como destino final otro país también lo necesitarán.
Si no te hiciste el test o no recibiste los resultados a tiempo, desgraciadamente se te negará el abordaje. Cuidado: la prueba ya no será válida si tu vuelo se demora y que la realizaste más de 72hrs antes de la nueva hora de salida. En este caso, será necesario volver a hacerla para cumplir con los tiempos.
Además del resultado, deberás presentar una atestación firmada donde confirmas cumplir con los requisitos de entrada al país.
Si tienes alguna duda, te recomiendo visitar la página oficial del CDC (Centers for Desease Control and Prevention) y leer las preguntas frecuentes.
Visado necesario
Para viajar como turista a Estados Unidos, muchos de nosotros necesitamos un visado. Para obtenerlo, te recomiendo contactar con la embajada de Estados Unidos en tu país, ellos te darán toda la información necesaria. Sin embargo, para los viajeros de los siguientes países, no es necesario tramitar un visado sino que existe una autorización electrónica de viaje: ESTA (Electronic System for Travel Authorization).Alemania, Andorra, Australia, Austria, Bélgica, Brunéi, Chile, Rep. Checa, Dinamarca, Eslovaquia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Islandia, Irlanda, Italia, Japón, Rep. de Corea, Letonia, Liechtenstein, Lituania, Luxemburgo, Malta, Mónaco, Nueva Zelanda, Noruega, Países Bajos, Polonia, Portugal, San Marino, Singapur, Slovenia, Suecia, Suiza, Taiwan, Reino Unido
Hay que llenar un formulario en línea, contestando todas las preguntas. El coste es bajo ya que solamente cuesta $14.00 USD. Si la solicitud cumple con los requisitos, recibirás una respuesta positiva de forma automática dentro de las 24hrs después de haber llenado los datos. Sin embargo, por experiencia, recomiendo solicitar el visado ESTA al menos 10 días antes de tu viaje ya que, en el caso de que uno de los datos sea incorrecto, el gobierno estadounidense se pondrá en contacto contigo y tendrás que mandar más documentos para que tu solicitud sea aprobada de forma manual, lo cual tomará unos días.
¿The New York Pass o CityPass?
En Nueva York, existen dos pases de entradas para poder ahorrar tiempo y dinero: The New York Pass y el CityPASS.
Para muchos, viajar a Nueva York es un sueño y, al momento de hacerlo realidad, hay que ir preparados porque la ciudad es enorme y sobran actividades por hacer. Entre museos como el MoMA, paseos en barco para ver la Estatua de la Libertad y entradas a monumentos como el Empire State Building, no siempre es fácil elegir.
Mientras estaba preparando mi viaje hace un par de años, me encontré con dos opciones para ahorrar un poco de dinero y conseguir un pase de entradas. Por un lado, existe el New York CityPASS y por otro, el New York Pass. Sí, lo sé, seguro pensarás que al tener nombres tan parecidos son iguales, pero no es el caso y te explico las diferencias.
Diferencias principales:
El New York CityPASS incluye las visitas más emblemáticas de la ciudad y te permitirá ahorrar dinero. Tendrás mucho tiempo para realizar las visitas incluidas.
El New York Pass, al contrario, es limitante en el tiempo, pero te incluye hasta 100 visitas, sin límite diario.
Características:
En mi caso, viajé a Nueva York por 5 días y la verdad, quería ver lo máximo que se pueda tanto en cuanto a museos como a monumentos. Elegí el New York Pass de 5 días consecutivos y haciendo cuentas, me ahorré hasta un 40% de dinero y mucho tiempo.
Encuentra un hotel al mejor precio en Booking.com. Yo me alojé cerca del museo Guggenheim y fue una super experiencia.
Y tú, The New York Pass o CityPASS ¿ya elegiste? ¡Comparte tu experiencia!
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